Este 5 de abril, Domingo de Resurrección, el Santo Padre presidió la Santa Misa del día en la Plaza de San Pedro del Vaticano. En su homilía, el Pontífice anunció que, “el Señor está vivo y permanece con nosotros” y que “el poder de la muerte no es el destino último de nuestra vida”, porque en “Cristo resucitado también nosotros hemos resucitado”; y además, pidió que, “Cristo, nuestra Pascua, nos bendiga y conceda su paz al mundo entero”.
