Este sábado 31 de enero, en los Jardines Vaticanos, el Santo Padre bendijo la imagen de Santa Rosa de Lima y un mosaico de la Santísima Virgen María, que representa las diversas advocaciones con la que es venerada en el Perú. El Papa: “Los animo a ser, con la gracia de Dios, testimonio y ejemplo de esa santidad en el mundo de hoy. Porque esa es la voluntad de Dios: nuestra propia santificación”.
