La epidemia, declarada el 15 de mayo en la provincia oriental de Ituri, se ha extendido también a Kivu del Norte, Kivu del Sur, Alto Uele y Tshopo. Las autoridades sanitarias mantienen operaciones activas de vigilancia y respuesta, pero informan de dificultades relacionadas con la resistencia de algunas comunidades locales, donde persisten las prácticas de entierros inseguros, lo que facilita la transmisión del virus.
