Una nota, publicada en el sitio web del Patriarcado Latino de Jerusalén, condena los actos de violencia contra los recolectores de aceitunas palestinos y los funcionarios europeos que se encontraban de visita en señal de solidaridad: «Seguiremos haciendo todo lo posible, como lo hemos hecho en el pasado, para preservar la presencia cristiana en ese lugar», aseguraron.
