El prefecto del Dicasterio para el Diálogo Interreligioso destaca la vigencia del «Espíritu de Asís», cuarenta años después del encuentro interreligioso convocado por Juan Pablo II, y subraya la necesidad de que las religiones trabajen juntas por una paz que transforme los corazones mediante el diálogo, la oración y el rechazo de la violencia.
