El regente de la Penitenciaría Apostólica concluye el V Seminario de formación titulado «Celebrar el sacramento de la Reconciliación» en el Palacio de la Cancillería, haciendo hincapié en el significado de la «contrición»: «No es un precio que hay que pagar, sino el inicio de una nueva creación en el Espíritu». El confesor, dijo, «no es un juez de las ruinas», sino un «siervo de la misericordia».
