Este 24 de mayo, solemnidad de Pentecostés, tras haber celebrado la Santa Misa en la Basílica de San Pedro, el Papa León XIV dirigió desde la ventana del Palacio Apostólico la oración mariana del Regina Caeli. En su alocución, el Pontífice invitó “como los primeros discípulos”, a encomendarnos “a la intercesión de la Virgen María, Morada del Espíritu Santo y Madre de la Iglesia”.
