Con ocasión de la Conferencia titulada «El aumento de los delitos forzados: Cerrando una brecha de seguridad», que concluyó ayer en Viena, la Misión Permanente de la Santa Sede ante la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) expresó la necesidad de que los Estados adopten acciones decisivas y coordinadas contra la trata de seres humanos: «Reconociendo a las víctimas como personas que necesitan protección y justicia».
