En su declaración ante la 62ª Sesión del Consejo de Derechos Humanos, el arzobispo Balestrero, Observador Permanente ante las Naciones Unidas y otras organizaciones internacionales en Ginebra, destacó la importancia de proteger y rehabilitar a los niños víctimas de la trata de personas. Para combatir estos crímenes, se necesitan rutas migratorias seguras y la lucha contra el fraude en línea para evitar el reclutamiento.
